septiembre 28, 2007

Registro Exclusivo: El Retorno Y Sus Efectos

–¿Alguna duda, ingeniero? –¿Me van a enmarrocar? El director de la Policía, general David Rodríguez Segeu, notó desencajado a Alberto Fujimori. –No, eso no ocurrirá –lo tranquilizó. Era el mediodía del sábado 23. El ex presidente y el general se encontraron en la Base Aérea 10 de Santiago de Chile. Poco antes un helicóptero de la Policía chilena recogió al extraditable de la hacienda Chicureo. En la base aguardaba un avión Antonov 227 de la Policía Nacional del Perú. Fujimori llevaba dos maletas de mano. Antes de abordar preguntó si su guitarra acústica había sido embarcada. La respuesta fue positiva. Poco conocida es la afición musical de Fujimori. Según su hija Keiko Sofía, la guitarra le sirve para acompañarse en las tonadas que más le gustan: las baladas de la década del setenta. El Antonov hizo dos escalas técnicas para abastecerse de combustible: una en Antofagasta y la otra en el aeropuerto FAP ‘Carlos Ciriani’ de Tacna. En Antofagasta entró al baño. Los precavidos oficiales peruanos notaron un gran ventanal abierto. En Tacna se cargó un balón de oxígeno de buen tamaño. Según fuentes informadas, el ex presidente consumió casi dos de los pequeños en el primer trayecto. Su condición de hipertenso ya se manifestaba. Durante el vuelo, Fujimori preguntó qué tipo de acceso tendría la prensa. Se evitaría su “exposición”, le informaron. Poco antes de aterrizar en la Base Aérea de Las Palmas, a las 4:38 p.m., le dieron un chaleco antibalas para que se lo pusiera bajo su abrigo negro. La Dirección de Inteligencia de la Policía (Dirin) recibió informaciones sobre un presunto plan de Sendero Luminoso para asesinar a Fujimori. Por eso le redoblaron la seguridad. Fue descartado el plan para llevarlo por tierra a la Dirección de Operaciones Especiales (Diroes) en Ate-Vitarte, debido al previsible pandemonio que ocasionaría, y se echó mano a un helicóptero ruso M-17 en el que llegó a las 5:12 de la tarde. El perímetro del cuartel de la Diroes fue rodeado por francotiradores y efectivos de la Unidad de Servicios Especiales (USE). Entonces llegó a su lugar de reclusión y fueron captadas las fotos publicadas en las páginas precedentes. El lugar común de la imagen que vale más de mil palabras vuelve a cargarse de valor. A su salida de Santiago, Fujimori se hizo filmar y fotografiar en medio de una despedida sentida pero sin dramas. Besó en la mejilla a una pequeña vecina que lo acompañó hasta la salida, abrazó a su hija Sachi Marcela y sonrió con sus maletas a la entrada de la casa. Trascendió que porciones del viaje también habrían sido filmadas. Así lo hizo hace casi dos años en el vuelo de Tokio a Santiago y las imágenes fueron después repartidas a la prensa. El mensaje a sus partidarios luego de conocer la decisión de la segunda sala de la Corte Suprema de Chile, que lo extraditó al Perú por siete de los doce cuadernillos enviados por el Estado peruano, fue otro ejemplo de su obsesión por transmitir la impresión de manejar las situaciones más difíciles con el pulso de un samurai. Fue la marca registrada que también pretendió capitalizar en su frustrada, e inverosímil, candidatura al Parlamento japonés. Las fotos de la presente edición fueron registradas cuando no esperaba cámaras y su gesto contrito lo dice todo. Ya en la Diroes, Fujimori fue recibido por el ministro del Interior, Luis Alva Castro, al que agradeció las condiciones asépticas del viaje. También se sometió a un primer chequeo médico por parte del jefe del Instituto de Medicina Legal (IML), Luis Bromley. Se descartaron problemas neurológicos, cardiovasculares, respiratorios y urinarios. El ex Presidente alegó que estaba bien y no tenía molestias. Esa misma tarde, a eso de las cinco y cuarenta, el fiscal provincial de turno Fidel Castro Chirinos le tomó las generales de ley. –Señor Fujimori, ¿cómo lo ha tratado la Policía? –Muy bien, no tengo quejas. El fiscal le preguntó si sus derechos habían sido respetados y contestó que “todo bien, hasta ahora”. Castro Chirinos le pidió abrir sus dos maletines. Contenían ropa, objetos de uso personal, tabletas de diazepán, gaseovet y de vitamina C y un libro: “Fujimori vuelve (autor Alberto Fujimori)”, según el acta fiscal. –La guitarra se queda conmigo, pero la filmadora se la pueden entregar a mi abogado –pidió. Los primeros procedimientos oficiales culminaron a las 8:30 p.m., cuando el jefe de la Oficina de INTERPOL-Lima, coronel PNP Arturo Barraza, entregó oficialmente al detenido al jefe de Requisitorias, coronel Jesús Alpaca. Recién entonces Fujimori recibió la visita de su hija Keiko. Cenaron pollo a la brasa, papas fritas e Inca Kola light. Esa noche, Fujimori no pudo conciliar el sueño. Se levantó varias veces de la cama y dio vueltas como sonámbulo por el comedor contiguo a su habitación. Sus medicinas fueron requisadas porque, tal como lo describió el presidente del INPE, Gustavo Carrión Zavala, no es permitida la automedicación. Santiago Fujimori contó a CARETAS que para el martes 25 ya se había asignado una enfermera que le “dosificaba” los medicamentos. El domingo recibió la primera visita de Carrión Zavala. Según la versión del INPE, Fujimori se mostró a gusto con el ambiente de 190 metros cuadrados que será su prisión por tres semanas. Sin embargo, pidió ser examinado porque dijo que le dolía la garganta. Un segundo examen médico arrojó “hipertensión arterial controlada, bronquitis y dispepsia (acidez)”. Se le recomendó una dieta moderada, pero esa noche el ‘Chino’ y sus familiares cenaron chifa, wantán frito incluido. Fujimori se viene adaptando a su peculiar reclusorio. No tiene televisión ni radio, pero por las mañanas lee. Doce policías en tres turnos lo custodian directamente. El ambiente –que pertenece a la Jefatura del Estado Mayor de la Diroes– está rodeado por dos anillos de seguridad con 50 efectivos. Un tercer anillo, de 45 policías, completa la vigilancia. En puntos estratégicos del cuartel aguardan francotiradores prestos a intervenir en situaciones límite. Los dos primeros días, no se asomó al patio de 100 metros cuadrados al lado de su habitación. De nuevo, en la versión del INPE, manifestó sentir frío. Santiago Fujimori sostiene en cambio que le advirtieron que su “ámbito” se limitaría a la habitación. Ese desencuentro, sumado al de las medicinas y las quejas por el régimen de visitas, motivó la denuncia penal de los fujimoristas contra Carrión. Poco se les podría cuestionar, a pesar de ello, a las características del lugar. La respuesta del INPE fue inmediata: Fujimori podría recibir la visita de cuatro familiares directos dos veces a la semana y por cuatro horas. Deberá estudiar y trabajar cuatro horas al día como mínimo porque, de lo contrario, su derecho a las visitas se verá restringido. Ya cuenta con códigos penales en el ambiente. No se precisó si los congresistas de su bancada pueden ingresar a la hora que se les ocurra o si estarán sujetos a un régimen de visita especial. El congresista Fujimori se ha quejado por no ser considerado en la categoría de “familiar directo”, al parecer reservada solo para los hijos. La noche del martes, Keiko y seis parlamentarios lo visitaron. Esa misma mañana se había animado a salir unos minutos. Mostró su interés en ejercitarse cada mañana con caminatas y estiramientos musculares. A uno de sus custodios le comentó que era una lástima que la Diroes no cuente con un campo de golf para matar el rato. Pasado el impacto inicial parece haber recuperado su peculiar sentido del humor. En el ambiente del Congreso, por el contrario, las bromas escaseaban. Al inevitable drama humano del extraditado se añadía el del nuevo balance político. Las duras palabras de Keiko Sofía del lunes 25, en las que acusó al presidente Alan García de haber “destrozado” el país, no auguraban más buenas migas con el oficialismo. Aquietando las aguas, según Santiago Fujimori la buena relación entre la bancada de 15 fujimoristas y el gobierno no tendría por qué cambiar. El martes 25, en la comisión de Fiscalización se libró un primer e inesperado asalto. Se discutía la aprobación de un cuestionable proyecto de Ley, enviado por el Poder Ejecutivo, para suspender por 60 días las facultades de control previo y simultáneo de la Contraloría General de la República en las localidades del sur afectadas por el terremoto (CARETAS 1991). El proyecto había sido devuelto por el Congreso al Ejecutivo, pero éste insistió y lo envió de nuevo. Renzo Reggiardo cuestionó duramente la presentación de Javier Velásquez Quesquén, quien sustentó la norma, y a pesar del poco afecto que el fujimorismo profesa por el contralor general Genaro Matute, Reggiardo consideró que la aprobación de la norma podría dar origen a más irregularidades, como la denuncia del Seguro Integral de Salud. Reggiardo votó junto a congresistas nacionalistas y upepistas por el archivamiento definitivo de la norma. Sólo Mauricio Mulder y Velásquez Quesquén votaron a favor. Al final Velásquez le dijo a Reggiardo que esto formaba parte de una represalia por el caso Fujimori. Le respondió: “el día de la interpelación a Luis Alva Castro vamos a dar una lección de compromiso político”. La figura de abstenerse, en el caso de los fujimoristas, se iba perfilando (ver Mar de Fondo). “Esto es solo una muestra del enfrentamiento que puede darse en otras comisiones”, dice una fuente de Alianza por el Futuro. “Nuestra estrategia es victimizar a Fujimori”, reconoce. “La del APRA es lo contrario. Y es evidente que este enfrentamiento se podría prolongar”. Si el divorcio termina por concretarse, en el APRA apuntan a tender puentes con el ala de Aldo Estrada en UPP y con ciertos parlamentarios de Unidad Nacional. No es moco de pavo. Durante la legislatura que presidió Mercedes Cabanillas el fujimorismo sirvió como soporte al APRA para contrarrestar la presión de votos de UPP y el PNP. Algunas leyes importantes conseguidas con ese auspicio: las addendas del TLC con los Estados Unidos, el programa de Sierra Exportadora y la ley de Carrera Pública Magisterial. “Si se ponen duros”, reflexiona una alta fuente del gobierno, “solo conseguirán chocar. No se puede ceder al chantaje. Yo los combatí por corruptos en su momento y ahora no vamos a bajar los guantes”. La histórica situación de un ex presidente enfrentado a los tribunales podría corregir el mapa político del país. De un lado se libra una efervescente puja por el poder. Del otro queda una guitarra, algunos libros y todo el tiempo del mundo para pensar.

septiembre 27, 2007

El despojo de majaz

En otros tiempos, todos los cerros y todas las pampas de la puna fueron de los comuneros. La puna grande era para todos, los indios Vivian libremente en cualquier parte en las chozas, al pie de los cerros, cerca de manantiales. Los mistis subían a la puna de vez en vez a cazar vicuñas, o a comprar carne a las estancias de los indios. De vez en vez también se llevaban, de puro hombres(o se robaban) diez, quince ovejas, cuatro o cinco vacas. Deverdad la puna era de los indios; la puna con sus aguaceros, nunca hubo pleitos entre los barrios por causa de las tierras. Casi derepente solicitaron ganado en cantidad de la costa, especialmente de lima; entonces los mistis empezaron a quitar a los indios sus chacras de trigo para sembrar alfalfa. Los mistis que llevaban reses a la costa regresaban platudos, y luego gritaban ¡fuera trigo!¡fuera cebada!¡fuera maíz!¡alfalfa!¡alfalfa!¡fuera indios!... aprovechando la presencia de los indios, el juez ordenaba la ceremonia de la posición : ante el silencio de indios y mistis, leía un papel. Cuando el juez terminaba de leer uno de los mistis, el nuevo dueño, echaba tierra al aire, botaba algunas piedras a cualquier parte. Cuando terminaba la bulla, el juez llamaba a los indios y les decía: punacumunkuna señor santos es dueño de estos pastos; todo, todo, quebrada, laderas, puquiales, es de el. En seguida el cura, como el juez se dirigía a los indios: cumunkuna con la ley ha aprobado don santos va a ser respeto; va a ser patrón de indios que vive en estas tierras. Dios del cielo también respeta la ley; ley es para todos, igual. Cumunkuna ¡a ver! Besen la mano de don santos. Yawar fiesta (José Maria argedas). En esta obra, argedas revindica, protesta contra la actitud de la tradición indigenista que ve solo la explotación y el sufrimiento. Yawar fiesta, es una novela y es muy buena, pero majaz es una realidad. Lo que pasa en Carmen de la frontera, Huancabamba, Pacaypampa, es que García y su pandilla (los mineros) quiere despojarlos de sus tierras, a esa gente humilde, con el cuento de que la minería es progreso, es trabajo, a rajatabla quiere explotarlo ahora o nunca, por eso insulta a los comuneros de terroristas, de extremistas, sin consultar a los comuneros que habitan en esta zona, que son dueños de los tiempos inmemoriales, o sea García actúa como un juez y del castillo como un cura, solo falta que diga ¡a ver! Besen la mano de la minera majaz. y el castillo diga; dios del cielo también respeta la ley…. Para eso votaste pueblo, para eso voto la juventud arrastrada que solo sabe mover el trasero al son de regatón. Donde están los univercitarios? Pues si la tenemos. Donde están nuestro intelectuales? Si los hay. De que paraje vienen estos mequetreques? estos creen que todavía estamos en el virreinato y nos han visto con cara de idiotas, o creen que todavía nos chupamos el dedo. Se van al barajó. Majaz jamás, majaz jamás, majaz jamás pasara se tiene que respetar la consulta popular que se llevo acabo el día 16 de este mes, aun que del castillo; diga, que no es vinculante quieran o no reconocerlo esta consulta ya es un inicio para las próximas concesiones mineras. Grande Pacaypampa, grande Huancabamba, también grande Carmen de la frontera, mi profundo respeto a esos comuneros humildes, por su valor, por su dignidad, por decir no a la contaminación, hoy por hoy ustedes nos están dando una lección de conciencia, como se tiene que defender el medio ambiente, ala vida, basta de contaminación, no mas casapalcas, no mas otro oroyas, no mas antaminas, no mas cerro verdes, no mas tintayas, no मस las bambas.

septiembre 26, 2007

EL CARDENAL Y LAS COINCIDENCIAS

O porque Juan Luis Cipriani habla de "no polarizar" el paísEl fin de semana, luego de la llegada del hoy presidiario Alberto Fujimori, el Cardenal Juan Luis Cipriani se mandó con unas declaraciones que nos hicieron recordar su cercanía con el huesped del Fundo Barbadillo. Habló de un "país polarizado y dividido" o a "dejar de lado los odios y las venganzas". Más que un pastor de almas, Monseñor parecía César Nagasaki. Pero quizás, más que a Fujimori, el prelado procuraba defender algo más: la amnesia de los peruanos sobre su trayectoria. Un episodio poco conocido de la trayectoria del Arzobispo de Lima tiene que ver con el proceso electoral del 2000. Ya saben, el más inmundo desde 1950, cuando Odría se hizo elegir como candidato único. Las firmas falsas de Perú 2000, el cierre de los medios de comunicación a la oposición, el uso de recursos del Estado, el uso de cabinas de Internet para modificar los resultados de la primera vuelta, etc. Todo esto había sido denunciado por los candidatos de la oposición y puesto en evidencia por organizaciones no gubernamentales que vinieron como observadoras a este proceso. Cabe destacar la labor que cumplieron el National Democratic Institute y The Carter Center, a las que claro, los seguidores del Chino les decían de todo. Claro, eso podía esperarse de Francisco Tudela, Fernando de Trazegnies o Martha Chávez, pero, ¿de un prelado de la Iglesia Católica? Ver para creer, como diría Santo Tomás.Esta nota hecha a Cipriani corresponde a la edición del sábado 18 de marzo de 2000, en Expreso, controlado en ese entonces por Eduardo Calmell del Solar y alquilado por Montesinos. Entre las cosas que dice el Cardenal, estas son las frases más resaltantes:"Esas ONG, que están a punto de perder la credibilidad, vienen a fabricar un carnaval"."Todo hombre, también los obispos, tiene amor a su patria. Yo, con la soberanía de mi patria y como peruano, le pido a Estados Unidos sus inversiones y su dinero, pero no estoy de acuerdo que esas instituciones - no el gobierno norteamericano - pretendan marcar un ritmo de vida e imponérselo al resto del mundo". Cabe recordar que, por esa misma época, Fernando de Trazegnies, canciller de la dictadura, hablaba del relativismo cultural como justificación para los atentados contra la democracia y los derechos humanos cometidos por el fujimorato. Palabras más o menos que las proferidas por el Cardenal. Pero Cipriani no solo coincidía con de Trazegnies. Días más tarde, alguien iría un poco más allá:El mismísimo Chino, según registraba Expreso el lunes 3 de abril de 2000, decía que "Organismos no gubernamentales vienen del exterior para coordinar con organismos peruanos y luego pretenden decir que el proceso electoral es fraudulento".

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septiembre 24, 2007

Fujimori lleva miedo y división a Perú

El triunvirato está en la cárcel Con la extradición de Alberto Fujimori, todos los integrantes del triunvirato que ejerció el poder en Perú durante la década de los noventa están en la cárcel. Culmina así el desmoronamiento de un régimen militarizado que llegó a parecer indestructible. El ex presidente sigue los pasos de Vladimiro Montesinos, su asesor más cercano y ex jefe del todopoderoso Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), preso en la Base Naval del Callao, y de Nicolás de Bari Hermoza, comandante general del Ejército entre los años 1992 y 1998, recluido en el penal de San Jorge. Los dos tienen una larga serie de procesos abiertos. El general Hermoza, otrora fiel escudero, propinó en 2001 el golpe más duro que ha recibido Fujimori en sus siete años como prófugo de la justicia. El antiguo jefe del Ejército, que ordenó la captura de los estudiantes en La Cantuta, declaró ante un juez que se enteró del resultado de aquel operativo a través de Montesinos, quien le confió que el Grupo Colina era un asunto entre el jefe del SIN y el presidente Fujimori, es decir, con pleno conocimiento del primer gobernante del país. Esta declaración compromete seriamente al extraditado, y será uno de los ejes de la acusación de la fiscalía, que pide una pena de 30 años de prisión para Fujimori por las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta. La defensa alega desconocimiento de las actividades del grupo paramilitar Colina, bautizado con este nombre en honor del capitán de Infantería José Colina Gaige, que se infiltró en Sendero Luminoso y fue muerto por error por una patrulla militar. De los siete casos procesales que enfrentará Fujimori ante la Corte Suprema peruana, las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta (25 muertos) se perfilan como la gran batalla judicial. En ausencia del acusado, la etapa de investigación de ambos casos ya concluyó en Perú, por lo que el juicio oral podría empezar en breve, según declaró el ex procurador Ronald Gamarra.
LAS ACUSACIONES 25 homicidios en Barrios Altos y La Cantuta Pago de 15 millones de dólares (11 millones de euros) a Montesinos Interceptación telefónica a políticos, empresarios y periodistas Robo de 40 maletas en la casa de la esposa de Montesinos Secuestro de un empresario y un periodista Soborno a congresistas tránsfugas Compra de un canal de TV con fondos públicos
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Foto: "El Mercurio", Santiago de चिले
Foto: "El Mercurio", Santiago de Chile
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