febrero 14, 2009

Compre peruano (¿dónde?)

Yo también quiero comprar peruano. El problema es que me rompo la cabeza y sólo encuentro a Sapolio como ejemplo. Es interesante que el doctor García recuerde que hay industria nacional y mercado interno justo en el momento en que la crisis internacional puede resentir las exportaciones y alterar la tasa de ganancia de los barones de Adex. En esa lógica, vamos a tener que atragantarnos de espárragos. Es como si el Presidente dijera: "peruanos, ayuden a sus empresarios que ya no pueden colocar todas sus mercancías en el exterior; acabo de reparar en el hecho de que el Perú existe todavía y de que no era cierto que se lo había llevado un viento global". ¿Vamos a Ripley a comprar peruano? ¿No es chino todo allí? ¿Y no es chino en Saga? ¿Chino y reetiquetado? ¿Ayudará a la causa comprar una lata de atún Florida, ese que alguna vez fue peruano? ¿En la chilena Sodimac habrá cosas peruanas? ¿O en la americana Home Center? Y si me enfermo mucho, ¿a qué farmacia voy a consumir productos peruanos? ¿A la chilena Fasa? ¿A la chilena Inkafarma? ¿O quizá en la chilena Wong encuentre lo que espero? ¿Si viajamos por la empresa LAN, colaboramos? ¿O será mejor en la costarricense TACA? Y si hablo mucho por teléfono, ¿hago patria? ¿Con Telefónica, con Claro, con Néxtel, o sea Cortés y Moctezuma en brutal combate? Y si recorro más la ciudad, ¿dónde me abastezco de gasolina para complacer al señor presidente de la República? ¿En la española Repsol o en la mitad chilena Prímax? ¿Dónde, en qué kilómetro de qué carretera queda el centro de servicios Petroperú más cercano? Y si tomo más cerveza, ¿a quiénes prefiero? ¿A los anglosudafricanos de Cristal, Pilsen y Cusqueña? ¿O me pongo regional y elijo a los belgabrasileños de Ambev? ¿O me pongo viajerazo y me tomo una Corona mexicana fabricada en Chile? ¿O ultramarino y me tomo una italiana Peroni fabricada en Lima por los anglosudafricanos dueños de la Backus? ¿Comeré muchos helados Donofrio hechos por la suiza Nestlé? ¿O me bañaré más de la cuenta con jabón Lux o jabón Rexona del grupo angloholandés Unilever? ¿O me hincharé de Inca Kola, firma cuyo 60 por ciento de acciones fue comprado, en 1999, por The Coca Cola Company, que pagó 300 millones de dólares por la operación? ¿Los zapatos más baratos no están en Payless? ¿O en la checa Bata? ¿O me mudo a Arequipa para encender la luz y favorecer a la colombiana REP, que acaba de potenciar la línea Mantaro-Socabaya? ¿O le pido un autógrafo al lobista estadounidense PPK? ¿O envío un S.O.S. a la Apec? ¿Cómo colaboro con usted, doctor García? ¿Me voy a Collique a ver cómo han extraído los chilenos y su amigo Pepe Graña el busto de Quiñones mientras mastico un chocolate Costa? Doctor García: usted es redundante. Eso de "compre peruano" ya se lo había dicho usted antes a sus amigos chilenos. Ahora es un poco tarde como mensaje "de bandera", señor Presidente. Porque para dar mensajes de bandera hay que creer en la propia.

agosto 18, 2008

Chile mueve sus fichas

¡Sorpresa! Abro las portadas virtuales de la agencia oficial Andina y del diario “La República” y allí está, como noticia abridora, la declaración del ministro de Defensa peruano, Ántero Flores Aráoz, en relación a que el Perú está pensando, seriamente, dotarse de un satélite de observación o alquilar los servicios de uno.Y, claro, Flores Aráoz señala a renglón seguido que esto no es una respuesta al satélite chileno sino que se estaba pensando desde hace algún tiempo. Pero lo cierto es que recién lo dijo ayer, luego de lo publicado solitariamente en esta modesta columna que tantos escozores (cercanos y lejanos) produce.Me imagino que en las próximas horas una turba de pánfilos saldrá a decir que no deberíamos responderle a Chile en ese terreno porque eso es revivir agravios y atizar fuegos del XIX. Pero es que nadie habla del pasado. Lo que Chile hace lo hace hoy y lo hace con miras al futuro. De modo que aquí no hay festivales del resentimiento eterno sino previsiones de Estado frente a una larga historia de hábitos rapaces.Y si Latinoamérica gastó 40,000 millones de dólares en armas en el 2007 –lo que es un crimen, una imbecilidad-, Chile fue, según el Instituto Internacional de Investigaciones para la Paz, uno de los que más invirtió en su ya superlativo arsenal. Sólo entre 1989 y el 2004 la llamada ley del cobre le permitió al militarismo chileno gastar 4,189 millones de dólares en reequipamiento. Los peruanos deberían de saber que ese 10% de las ganancias del cobre que Codelco –la Corporación del Cobre- destina al presupuesto militar de Chile sólo puede invertirse, por mandato explícito de la ley, en armas. Y que esas compras no están sujetas a control ni fiscalización por expresa disposición legal.Chile ha incrementado su presupuesto de Defensa en 49% en los últimos cinco años (los datos son de SIPRI, con sede en Estocolmo). Es, después de Colombia, el país que más porcentaje de su Producto Bruto Interno dedica a armarse (3,62% del PBI, frente a 3,98% de Colombia). Pero la martirizada Colombia libra una guerra interna que le cuesta miles de millones de dólares desde hace cuatro décadas. ¿Qué guerra espera Chile? Si la brutal “pacificación de la Araucanía” no hubiese terminado en 1883 podríamos hablar de algún temor doméstico que justificase la dimensión de sus adquisiciones militares.La ofensiva chilena no es sólo militar, por supuesto. Y cuenta con el silencio del canciller peruano, de la plácida anuencia del embajador del Perú en Santiago y del mismísimo presidente peruano, doctor Alan García, autor de esa frase que lo perseguirá con más saña que la que amarga a los deudos de El Frontón: “No se vaya Chile a molestar”.Mañana empiezan, por ejemplo, nuevas maniobras militares conjuntas de los ejércitos de Chile y Argentina. El año pasado desarrollaron el ejercicio Aurora Austral 1 y mañana empiezan el segundo capítulo. Este gesto binacional de camaradería y sincronización de respuestas terminará el 22 de agosto, en la austral ciudad argentina de Comodoro Rivadavia, con una solemne ceremonia en la que estarán presentes los ministros de Defensa de los dos países.Mientras tanto, en Asunción, donde el doctor García envió al internacionalmente nulo señor Giampietri, la presidenta Bachelet ha insistido en reflotar a Unasur –Unión de Naciones del Sur- y ha recordado –por si acaso- que la primera propuesta de Chile fue que Bolivia asumiese la presidencia de esa instancia creada en el Cuzco en el 2004.La señora Bachelet ha enfatizado, además, que Chile ya ha admitido en la agenda bilateral de 13 puntos –por primera vez desde la guerra del salitre- el asunto de la mediterraneidad del país altiplánico.Y Evo Morales, que no mandó a su vicepresidente sino que fue en persona a saludar al presidente Lugo, ha dicho también en Asunción algo que hace mucho tiempo no se le oía a un mandatario boliviano:“Bolivia y Chile hemos creado una confianza única en el marco de la diplomacia de los pueblos, en las Fuerzas Armadas y de presidente a presidente. Nuestros pueblos nos quieren ver juntos trabajando”.Y el ministro de Exteriores de Morales, David Choquehuanca –que nada tiene de idiota como dice por allí un racista urgido ya de una camisa de fuerza- ha añadido algo que tampoco tiene precedentes: “Pienso que podríamos reanudar las relaciones diplomáticas con Chile sin que el acceso al mar sea una condición sine qua non”.Y, por supuesto, tanto Morales como Choquehuanca se acercan más que nunca a Chile después del trato infame que el Perú les ha dado en el asunto de la Comunidad Andina y su cláusula sobre patentes.Chile mueve sus fichas y avanza en todos los terrenos. Es un país serio y acostumbrado a liderar.La política exterior peruana consiste en minimizar la inteligencia y menemizar Torre Tagle, que es una manera sudamericana de decir que si arrodillarse ante los Estados Unidos fuese tener política exterior entonces el Perú tendría una digna de Metternich y Bismarck.García, secuestrado por la derecha funcionalmente analfabeta, parece haber perdido toda lucidez. Está convencido de que es un estadista que no debe detenerse ante la política menuda. Y lo que no sabe es que lo importante está ocurriendo a sus espaldas. fuente:http://www.diariolaprimeraperu.com/online/noticia1.php?IDnoticia=21727&EF=2008/08/17&EN=1236

mayo 27, 2008

Chile de siempre

Mientras el doctor García era sorprendido con las manos en la Masa (pobre Vallejo, qué mal que lo citó) y lucía su oratoria old fashion en su condición de anfitrión al que había que aguantarle todo, la señora Bachelet, de satén rojo y chaleco de circo, muy parecida a la oratoria de su zalamero socio estratégico, tramaba su próximo movimiento:–¿Así que hablas de los siete mil años de papa peruana, mihijito? ¡Toma tu papa!Y ayer, en efecto, Chile patentó 60 nuevas variedades de papa. Todas ellas, según la ministra de agricultura chilena Marigen Hornkohl, procede­rían de la isla de Chiloé, al sur de Chile, y fueron inscritas en el registro del Servicio Agrícola y Ganadero “para proteger futuras normas de origen”.El nuevo zarpazo sureño sobre el origen de la papa se suma a la inscripción, en ese mismo registro oficial, de ­otras 280 variedades de papa de Chiloé, una iniciativa que en el año 2006 tuvo el agrónomo chileno Andrés Contreras, de la Universidad Austral de Chile. Y ayer, para escarbar en la herida, la ministra Hornkohl ha añadido:“Pocos saben que el 99 por ciento de las papas del mundo tienen algún tipo de vínculo genético con las papas originarias de Chile, lo que da cuenta de la importancia de este alimento tan propio de nuestra dieta”.¿Vio, doctor García?Usted habla y habla y habla y extenúa con sus miriñaques oratorios un poco pasados de moda y, mientras tanto, la señora Bachelet, que lo admira desde esa huachafería que le viene de la Arequipa mojigata que lleva en la mitad de su sangre, hace uso de sus antepasados y actúa. Y nos da en el centro de la papa, en el ojo del tubérculo, en la raíz andina del orgullo.–¿Siete mil años de papa peruana, mihijito? ¡Cómete este copy right agrario!Usted, doctor García, hacía bohemia parisina cuando debió estar leyendo historia del Perú. Y no me refiero a la de Basadre, que por algo fue el bibliotecario de Manuel ­Prado. Me refiero a la historia de verdad, la que contaron los protagonistas y la que se puede verificar con testimonios cruzados y documentos a la vista.Y toda esa historia, doctor García, exuda odio de vasco pobretón encerrado entre la cordillera y el mar, envidia de Arauco domado desde el virreinato limeño, codicia de cueca vieja y rivalidad de Capitanía venida a menos. El problema, doctor García, es que ese antiguo sarro fronterizo hubiese podido derivar en sana competencia –como usted quiere, como les pasó a franceses y alemanes– si los chilenos hubieran tomado esa opción. Pero los chilenos ya han tomado la vieja opción que tantos buenos resultados les ha dado: armarse hasta los dientes, mutilar de facto la frontera marítima, ver qué pueden sacar de la borrasca boliviana, comprar basura peruana para “hacer su prensa” favorable al suministro de gas para su norte insaciable y siempre vivo, armar y atizar al Ecuador, invadir al Perú con sus inversiones respaldadas desde aire, mar y tierra (general Izurieta dixit).Porque Chile es un enfermo crónico respecto del Perú y nos pagará con el puñal artero del mismo modo que la mamba negra escupe y la cascabel sonajea en la arena, es decir acatando mandatos que están más allá de la sofisticación de sus mejores ejemplares, de sus escritores formidables y de sus poetas universales. Mandatos de andrajoso que come mendrugos, que es como Chile siempre teme verse a pesar de su actual abundancia. Mandatos heredados del pobre diablo que sólo por resentimiento rompió estatuas de mármol de Carrara en la Lima invadida.Para no hablar del pisco clonado, las batallas sanguinarias de Andrónico Luksic, el cebiche raptado, la inversión financiera peruana hostilizada en Chile. Y para no recordar el salitre, el guano de islas, la Confederación Peruano-Boliviana, el odio inmortal e ileso que Chile ha sentido por el Perú. Si el nacionalismo uniformado de Chile pudiese influir en un ­imaginario rebobinado de la geología andina, suplicaría por la abolición de estas tierras feraces y desatendidas. O por su pertenencia a Chile, “que sí las merece y sí las hubiera aprovechado”.Y usted, doctor García, hace de buenote y Torombolo (sin serlo) cada vez que puede. Para eso se ha conseguido a ese canciller al que sólo le falta Scooby Doo para estar completo y morirse de miedo a dúo. Y no sé si para eso es que usted conserva a esa vergüenza de ministra de Transportes que parece empleada de Lan Chile. Y a ese chileno de adopción que es el señor Rafael Rey, que supongo que si alguna vez tuvo sueños eróticos los tuvo con Lucía Hiriart de Pinochet.Ándese con cuidado con Chile, doctor García. Siempre paga mal. Y, además, por ser tan concesivo, mañana podría usted ser juzgado. Y no me refiero al juicio de la historia precisamente. Deje usted de hacerle caso a Hugo Otero. Deje de oír los susurros subordinados de la Caverna. Cuando Pinochet decía –a lo bestia– que había países-macho y países-hembra estaba pensando en Dionisio Romero y la Caverna.

fuente:César HildebrandtLa Primera

febrero 22, 2008

La devolución cubana

Está muy bien eso de renunciar “para no obstruir el paso a personas más jóvenes”. Sobre todo cuando uno tiene 81 años y hace 49 que gobierna con puño de hierro y jueces que van a los mítines del partido. Es un gesto muy generoso ­ese de “no aferrarse a ningún cargo” 49 años después de haber sido, simultánea y férreamente, Comandante en jefe, presidente del Consejo de Estado y máxima autoridad del Partido Comunista de Cuba, el único permitido.Es muy conmovedor dar paso a los jóvenes, sobre todo si esos jóvenes son como Raúl Castro, el hermano, que va a cumplir los 76, maneja a las Fuerzas Armadas y es el voceado sucesor de la no-transición que Fidel ha decidido desde su no-cargo. Ah, sí. Porque la sucesión de entrecasa de Raúl garantiza que el régimen del estalinismo con palmeras no habrá de moverse ni siquiera un centímetro hacia la pluralidad de partidos y la libertad de expresión. Es muy vistoso alabar a Castro cuando no se vive en Cuba. Es lo políticamente correcto para quienes piensan que la represión que padecen los cubanos “es el costo de la revolución”.Lo que sucede es que muchos de los que ensalzan a Castro –léase la sublime huachafería del señor Tomás Borge en este diario nuestro– estarían presos en Cuba si decidieran probar in situ la medicina que recetan. ¡Con el carácter que se manejan no habrían aguantado ni diez años de idolatría vigilante! Porque en Cuba hay ­una sola prensa, un solo partido, una sola TV, un solo líder, una sola central de trabajadores, una sola juventud, una sola literatura permitida, una sola memoria que ha hecho lo que ha querido con el pasado, un solo sueño real-socialista y una sola y robusta pesadilla sobre la que se posaban palomas de paz mientras recibía miles de millones de rublos como subsidio. Cuando el subsidio se acabó porque la URSS enfermó de un mal de necesidad mortal (el llamado Síndrome del Sinceramiento) y el CAME volviose una caravana funeraria, las palomas se marcharon y llegaron los cuervos.Ese periodo especial fue de auténtica hambruna. Cuba había sido un hijo marsupial de la URSS. Y al canguro protector lo había matado un ruso alcohólico llamado Boris Yeltsin, salido de lo mejorcito de la Juventud Comunista soviética.Yo no represento a ningún gran medio –al contrario: los he combatido a pie y sin medias tintas– y, sin embargo, sostengo, como los millones de cubanos que se expresarán en asamblea de calle y sol a la hora señalada, que en Cuba hay una dictadura perversa que desacredita a la izquierda y caricaturiza el socialismo. Yo no encarno el imperialismo yanqui –al que siempre despreciaré– y, sin embargo, sostengo que el régimen de Castro sólo puede entusiasmar a quienes jamás denunciaron los crímenes de ­Stalin (conociéndolos), no se atrevieron a condenar lo que hicieron las tropas soviéticas en Berlín, Budapest o Praga y dividieron el mundo en dos bandos maravillosamente definidos: ellos –los reaccionarios, los débiles, los réprobos, los vendidos al oro yanqui, los que amaron a Heberto Padilla a pesar de su debilidad– y nosotros, los que manejamos el estatal Estanco de la Virtud.Yo no adulo, como habrán notado, a Alan García ni defiendo a Álvaro Uribe, pero ­afirmo que quien sueña sueños sin libertad merece quizás que esos sueños se le cumplan. Y pueden cumplírsele precisamente en La Habana, la Numancia de un hombre que fue un héroe, un ídolo de mi generación y, con el tiempo, y cada vez más con más desenfado, un tirano implacable. Un tirano implacable que hoy, con la muerte cercana, anuncia su renuncia imposible.“Yo no soy comunista”, dijo Castro en 1957. Lo repitió, para su desgracia, en 1959.Y no lo era. Lo eran Raúl, el Che, Blas Roca. Castro pudo resistir al imperialismo norteamericano invasor y asesino sin convertir “su isla” en un presidio de inspiración estalinista. Hubiera sido la resistencia de un pueblo, no la de una camarilla que pasa las crisis energéticas en medio de sus aires acondicionados. No ­era necesario ser un Stalin del Caribe para enfrentar al enemigo.No era necesario pero sí fue lo más cómodo. 49 años después, Cuba languidece y su líder deja para que otros lo mejoren (si pueden) el fracaso comunista que más nos atañe a los latinoamericanos. Cuba no puede volver a ser el burdel mafioso de la mafia de Miami. Pero es imposible imaginar siquiera que tenga que seguir siendo el inmenso Guantánamo del viejo estalinismo.

febrero 21, 2008

Un régimen asesino

En menos de 24 horas, el régimen de Alan García ha añadido cuatro muertos a su prontuario de sangre. Las víctimas son campesinos de Barranca, Arequipa y Ayacucho que se manifestaban como parte de la huelga agraria a la que se han sumado millones de campesinos. Esos muertos son la prueba mortal de que la paralización no había fracasado. Dos de los muertos son de Quinua, Ayacucho. Uno, según ha confirmado una corresponsal del Canal N, tiene tres impactos de bala en la cabeza; el otro, muestra dos impactos en la misma región. Eso significa asesinato, no producto de un choque. En el caso del campesinado de Barranca, hubo un muerto, también de disparo a la cabeza, y numerosos heridos. En esa población, el paro había sido acatado por el 90 por ciento de los agricultores. Los policías, me escribe un corresponsal espontáneo desde Barranca, “una vez en la parte alta (de una zanja) abrieron fuego hacia la otra parte (oeste), apuntando y disparando a matar sin miramientos, como si se tratara de un fusilamiento, cayendo muchos heridos durante la huida.” “Esta orden de matar fue dada por las altas esferas del gobierno al mediodía, según mencionó ­uno de los policías a una emisora local.” La orden de matar lleva la firma de Alan García. Es él, en efecto, quien ideó en julio de 2007 el Decreto Legislativo 982, que modifica el artículo 20 del Código Penal y declara inimputables a los miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía que causen lesiones o muerte “en el cumplimiento de su deber y en uso de sus armas en forma reglamentaria.” Si los policías resultan inocentes, García viene a ser el asesino reglamentario. Sus cómplices son el siempre amenazante Jorge del Castillo, y Luis Alva Castro, ministro del Interior, el que da las órdenes directas de apretar el gatillo. La ira del campo no se aplaca con diálogos de última hora y convenios vagos y sin almanaque. El viernes 15 apunté aquí que en 18 meses el gobierno alanista no se había reunido ni una sola vez con los gremios agrarios. En cambio, García se reúne cada lunes con los tagarotes del campo. Los campesinos han estado buscando diálogo y se les ha respondido con violencia y muerte. Ahora, el régimen promete diálogo. Las direcciones agrarias ­aceptan. Ha empezado el tiempo del suspenso. Las banderas del paro son justas. No hay que olvidar sus demandas centrales: Definición de una política agraria y protección del agro peruano frente al TLC con Estados Unidos; vigencia de la actual Ley de Aguas, no al proyecto de Aguas del Ejecutivo; plena vigencia de los derechos de las comunidades campesinas y amazónicas; no a la subasta pública de las tierras de costa, sierra y selva; declarar en emergencia el ­agro afectado por el terremoto. Podrán matar campesinos; no podrán abatir sus banderas. servido por http://www.lacoctelera.com/rimak/post/2008/02/21/un-regimen-asesino

enero 18, 2008

Castañeda apaga velitas

La cosa es como sigue. El municipio de “el muertito” Castañeda contrata publicidad radial por arrobas y fanegadas. Entonces, las radios contratadas ayudan al municipio. “Colabórenme”, dice el muertito. Y las radios le colaboran. Difunden, por ejemplo, que “el 51% de los limeños piensa que Lima ha mejorado en el último año”. Así lo gritaba ayer, con todas sus letras y números, RPP, la emisora donde “el muertito” ha puesto más plata que no es suya (pero que será suya, piensa, porque el 2011 ¿quién lo para?)La espantosa ciudad en la que vivimos está hoy de aniversario. Todas las huachafe­rías se han dicho y se dirán en su nombre, pero nadie le quita a Lima el título ribereño de la más meada capital de ­América Latina. Esa meada de muchedumbres es casi la extensión, por regadera, del mar de las 200 millas que los chilenos malos nos quieren ­apocar. Y ese mar salado y ­aguajiento discurre en los muros, en las bermas, en los jardines, en los frontis, en los patios traseros, en los paraderos, en los cercos vivos, en los descampados y hasta en las puertas de las iglesias que nos llaman a rezar. ¡Son los humedales orgánicos que ninguna minera podrá poner en peligro! ¡Es úrea viva!Castañeda odia a Lima y, por lo tanto, celebra esos hábitos de manglar y piscina pública. Y como odia a Lima, la ha conquistado. La ha conquistado a punta de mentiras, rapiña impositiva y astucias de escalador. La Universidad Católica lanzó ayer una encuesta en la que preguntó a los que habitan esta capital que es pena qué instituciones son responsables del transporte público de Lima. Y la gente es tan ignorante que cree (56%) que ese asunto es pura responsabilidad del gobierno central y el ministerio de Transporte. Esa es la ignorancia en la que prospera Castañeda, que es capaz de salir mediáticamente impune del sucio desastre por él organizado en relación a las revisiones técnicas.La muerte de Lima, sin embargo, debiéndole mucho a Castañeda y a su banda de predadores, viene de muy lejos. La muerte de esta ciudad como concepto integrado ha sido un proceso bacteriano que lo ha invadido todo. Y ha sido, además, el triunfo de esa democracia analfabeta y cuantitativa, fujimorista y fronteriza que tiene que ver con Atenas tanto como Raúl Romero tiene que ver con la decencia política. De esa democracia guarapera, en fin, que los Castañeda parasitan ­avalando la anarquía y el toletole urbano. Porque allí están los votos, allí donde están los puentes peatonales que nadie usa pero que cuestan y se sobrevaloran en gran forma.Creo haber dicho alguna vez que pertenezco a una clase media que fue atropellada por un micro, terminada de matar en ­una posta médica sin médicos y enterrada en un anexo sin pompas del cementerio El Ángel. Todo lo que yo amé de Lima ha sido ahogado por esa meadera colosal que es nuestro verdadero río hablador. Todo lo que Lima pudo ser boqueó postreramente cuando Barrantes llamó a bailar cumbia sobre las invasiones consumadas –fingiendo que era líder cuando lo que hacía lo hubiera podido hacer Herminio Porras–. Y Lima es esta vieja idiota con bozo y bocio gracias a sus políticos. Y gracias, últimamente, al tenaz ferreñafano que administra la banda del Sat.La Católica hizo una pregunta muy decidora en su encuesta de ayer: “Si no ha nacido en Lima, después de haber vividos estos años en ella, ¿se siente usted limeño?”El 80 por ciento respondió que no, que no se siente limeño. Podría jurar, si no fuera agnóstico, que muchos de los que respondieron eso dieron media vuelta y se fueron a mear sobre alguna hilera de geranios.

enero 17, 2008

Un mar de demagogia

Los 28,000 kilómetros cuadrados que serán en La Haya materia de disputa los ha disfrutado Chile de facto desde que ganó la guerra del salitre y el guano, contando para esa victoria con la ­ineptitud y cobardía de los bolivianos y la minuciosa traición de los argentinos.Así que no sé por qué tanta alharaca patriótica con esto del doctor Alan García hablándole al Congreso con cara de Bush al día siguiente del 11 de septiembre.Porque Chile ha sido, de hecho, el dueño de ese mar que el Perú reclama.Lo que pasa es que el año 2000 Chile, prepotente como siempre, quiso hacer de derecho lo que había tomado de hecho. Y en seguida, en pleno gobierno de Paniagua, inventó el incidente de la caseta movida de lugar. Se basaba Chile en que el Perú no habría de reclamar nada, habida cuenta de la conducta de Torre Tagle en 1999.En efecto, en 1999 el archipodrido nipón que decía gobernar el Perú –y que contaba con el apoyo del vasto lumpen político doméstico– firmó con Chile un acuerdo de ejecución de lo que había quedado pendiente del tratado de 1929. Fue un acuerdo absolutamente prochileno, que aquí la gran prensa engavetó rápidamente y que el Congreso, contaminado por los Siuras y Medelius, ni siquiera examinó. Gracias a él es que el Perú no cuenta todavía ni con el muelle ni con la línea férrea que debía llegar servida a Arica ni con la estación ni con la servidumbre sobre toda esa área, tal como lo estableció el acuerdo de 1929 por el cual tuvimos que renunciar a Arica para recuperar a Tacna.Chile estaba convencido de que el excrementicio fujimorismo iba a gobernar al Perú otra década –lo que hubiera sido una gran suerte para ellos: Fujimori era el Melgarejo peruano del siglo XX–, así que dio un paso adelante llevando su cartografía ante las Naciones Unidas el año 2000.Cuando el Perú desrratizado de Paniagua se enfrentó a la audacia de Chile, lo hizo con Manuel Rodríguez Cuadros al frente. Chile sintió la diferencia cuando Rodríguez Cuadros le envió a Soledad Alvear, la canciller, una propuesta de negociación y le dio un plazo de sesenta ­días para responder.La Alvear ni contestó el ­asunto de fondo. Era lo que necesitaba el Perú para argumentar que se había agotado la vía bilateral. Y es que Rodríguez Cuadros y su equipo habían descubierto que el Pacto de Bogotá le permitía al Perú llevar el diferendo marítimo a La Haya. Era la carta bajo la manga que Chile no se esperaba.Cuando el asunto estaba por terminar en La Haya vino el cambio de gobierno y Alan García, el presidente electo, mandó a decir que no se hiciera nada porque él podría desautorizar todo.Al comienzo de su régimen, tanto García como su canciller, José García Belaúnde, dijeron que el diferendo marítimo con Chile no tenía prioridad en la agenda peruana.Y todo habría seguido así, con Torre Tagle bailando la cueca de la Bachelet, si Chile no comete otro error surgido de su arrogancia: la creación, el 8 de octubre del 2007 –fecha sensible para el Perú– de la región Parinacota-Arica, la décimoquinta región chilena que incluía explícitamente el mar sustraído al Perú.Ya era demasiado hasta para el prochileno Alan García. Y fue demasiado hasta para los militares que se habían ­arrastrado en el fango de Fujimori y habían aceptado el ­agravio nauseabundo de Tiwinza, un regalo que sólo pudieron perpetrar el hombre que sería, pocos años después, candidato a senador por el Japón y el ladrón uniformado que dirigía por aquel entonces al ejército de Bolognesi.Chile dice que no hay nada que resolver porque, en ­efecto, desde 1881 disfruta del pedazo de mar que hoy le reclaman. Y porque lo seguiría haciendo, en silencio, si no hubiese querido convertir en usufructo de derecho lo que ­era puro botín carroñero de su victoria.Un García desganado ha tenido que ir a La Haya. Lo más optimista es imaginar que el Perú conseguirá, después de varios años, la mitad de lo que pide: 14,000 kilómetros cuadrados de mar. Mientras tanto, se habla de patriotismo y unidad nacional. Pero es Chile el que se arma y el que cada día adquiere más protagonismo en la economía del Perú (un calco de su papel en el siglo XIX). Y esto último es mucho más importante que unos fondos marinos que ya habían dejado de ser nuestros desde la inmolación de Miguel Grau. Pero de esto casi nadie quiere hablar.
fuente:http://diariolaprimeraperu.com/online/noticia.php?IDnoticia=8975

diciembre 26, 2007

La “joya peruana” se vendió al sur

La compra de Wong ha sido caracterizada así por el magnate chileno-alemán Horst Paulmann: "nos hemos casado con los Wong". Habría habido, entonces, una especie de "compra cruzada": Cencosud compra el 100% de Wong y, a la vez, Wong compra acciones de Cencosud. Pero cuando se analizan las frías cifras, la realidad es otra. Cencosud compra el 100% de las acciones de Wong por US$ 500 millones, mientras que Wong compra US$ 200 millones en acciones de Cencosud. Como el capital total de Cencosud es de US$ 7,950 millones, la participación accionaria de Wong equivale solo al 2.52%. En la Memoria 2006 de Cencosud (www.cencosud.cl) se establece claramente que "el controlador de los socios es don Horst Paulmann Kemna, quien posee el 65.16% de la propiedad, personalmente y a través de su cónyuge, parientes y las sociedades Inversiones Quinchamalí Ltda., Inversiones Latadía Ltda e Inversiones Tano Ltda., también controladas por él" (p. 14). Por tanto, más que haberse casado con Cencosud, se podría decir que Wong se ha convertido en su pequeña dama de compañía. La compra de Wong agrava las asimetrías entre las inversiones de ambos países. Según el Comité de Inversiones Extranjeras, organismo oficial chileno, la inversión peruana en Chile en el período 1974-2006 apenas llega a US$ 23.4 millones, no habiéndose registrado inversión alguna en el 2004, el 2005 y el 2006 (www.foreigninvestment.cl) . Mientras, la inversión chilena en el Perú, según la Cancillería de ese país, sumó US$ 5,500 millones de 1999 al I Semestre del 2007, más US$ 500 millones por la compra de Wong. En total, entonces, son US$ 6,000 millones chilenos en el Perú contra US$ 223 millones peruanos en Chile (los 23 millones anteriores más los 200 millones de Wong). Chile gana 27 a 1. Lo que estas cifras revelan es una debilidad evidente del empresariado peruano, no solo en las inversiones en el exterior, sino en su propio terreno. Así, por ejemplo, Coca Cola compró Inca Kola, Bavaria compró Backus, las cadenas chilenas tienen buena parte de los servicios comerciales (Grupo Falabella y Grupo Ripley). También la minería, el petróleo y el gas están en manos de transnacionales (no sucede así en Chile, Brasil y Colombia donde las empresas estatales tiene participación empresarial directa), de la misma manera que los teléfonos y las AFP. Tampoco tenemos línea aérea de bandera ni empresa naviera nacional. Incluso en negocios menores (como las cadenas de farmacias) o el recojo de basura (la brasileña Tralima), la empresa peruana brilla por su ausencia. Donde sí se ha logrado un desarrollo de relativa importancia es en el sector textil y agroindustrial (sectores que no pueden caracterizarse como de "avanzada tecnológica" en esta época de globalización). Esto no es gratuito, sino que responde a la lógica neoliberal: el mercado interno importa poco (las dos rebajas arancelarias, sobre todo la última, perjudican seriamente a los empresarios nacionales) y se privilegia a la inversión extranjera que, supuestamente, tiene el encargo de propiciar nuestro crecimiento y desarrollo. Es allí donde calza la frase: el capital no tiene patria (siempre que no venga de la Venezuela de Chávez). Están equivocados. Sí importa quién lidera, como lo saben bien los países industrializados que protegen sus industrias estratégicas y sus mercados nacionales. Lo niegan los neoliberales que ven todo como puros asuntos de "mercados" y supuesta "eficiencia". No se dan cuenta de que en la compra de Wong-Perú por Cencosud-Chile una línea invisible, pero bien real, se ha traspasado malhiriendo el orgullo nacional (bien o mal entendido, pero indispensable). Dice el refrán, "tanto va el cántaro a la fuente, que termina por romperse". ¿Será?
Fuente:http://www.cristaldemira.com

diciembre 24, 2007

la verdad de la navidad

olvídate un poco del rollo de papa noel y los árboles de pino. olvídate también de que jesús nació un 25 de diciembre.

la navidad en principio es una fiesta agrícola: es el día del solsticio. hay dos solsticios en el año, el de junio y el de diciembre. cada uno marca el inicio de una temporada climática: inicio de invierno, inicio de verano. en los andes, en junio se celebraba el inti raymi, para que el sol no se fuera en invierno. en diciembre se celebraba el capac inti raymi agradeciendo el regreso del sol y el inicio de las lluvias, básicas en una sociedad eminentemente agrícola. en ambos casos se realizaban sacrificios de llamas para propiciar una mejor siembra y posterior cosecha.los mismos evangelios no se ponen de acuerdo si jesús nació efectivamente el 25 de diciembre y al parecer las fechas dicen una y otra cosa. y la iglesia católica decidió juntar varias festividades en una (algo que en realidad hizo en varios momentos de su historia), juntando la fiesta de solsticio de diciembre (inicio del invierno en el hemisferio norte) con el nacimiento de su redentor.así, el cristianismo cedió frente a las creencias pagánicas, al culto a la tierra y a la importancia de celebrar al sol dentro de los ciclos agrícolas.dicho, esto feliz navidad. y que el sol les sea propicio. y que les ilumine a todos, a pesar de que a veces nos encontremos lejos. fuente:http://elmorsa.blogspot.com/

Credo del libre comercio.- Plegaria preferida por los teólogos, clérigos y monjitas de la Venerada Orden de la Santísima Fe Neoliberal

Oración de rezo diario obligatorio para políticos que se precien de post-modernos, estudiantes que deseen graduarse de bachilleres en Economía, y periodistas de la prensa parametrada.

CREDO DEL LIBRE COMERCIO
Creo en Dios Libre Mercado,Padre Todopoderoso,creador de la riqueza y del progreso.Creo en el Libre Comercio,su único hijo,Nuestro Señor,que fue concebido por obra y graciadel Homo Economicus.Nació de Adam Smith virgen,padeció bajo el poder del mercantilismo,fue crucificado por Marx,muerto y sepultado por Keynes,descendió a los infiernos estructuralistas de la CEPAL.Al tercer día resucitó de entre las teorías muertas,subió a los cielos académicos,y está sentado a la extrema derechade Dios Libre Mercado,Padre Todopoderoso.Desde allí ha de venir a juzgara los eficientes y a los ineficientes.Creo en el equilibrio de la oferta y la demanda,en la perfección de los mercados,la santidad de la ventaja comparativa,el perdón de las externalidades,la irracionalidad de toda política intervencionista,y la economía en pleno empleo automático y eterno.Amén.